
Cuando yo escuché estas palabras supe como Dios nos utiliza como instrumento de salvación para nuestros hermanos que sufren.
Al pasar visita a los pacientes del 5° Piso, que traía en vigilancia fui a la habitación del Cuarto No. 522, ahí se encontraba un paciente con diagnóstico de VIH positivo, él se encontraba muy triste por su situación, siendo el motivo de su ingreso un problema respiratorio, refiriéndome que su Madre no estaba enterada de su diagnóstico y que él sabía que al enterarse esto le causaría una enorme tristeza.
Platicamos un buen rato, tratando de animarlo, después me despedí de él para continuar mis visitas.
Al día siguiente estando en la Oficina de Supervisión de Enfermería, Sor Martha Laura Gaona me entrega una lectura Bíblica para que la leyera y me dijo “Esta lectura es para ti”, pero al leerla me di cuenta que en realidad era para el paciente que había visitado el día anterior, comentándole a Sor Martha Laura que ese paciente se encontraba muy triste y diciéndole “creo que Dios quiere que vayamos ahora mismo”, a lo que respondió, “vamos”.
Subimos al 5° Piso, y cuál fue nuestra sorpresa que al abrir la puerta, encontramos al paciente asomándose por la ventana. Entramos y le hablamos muy despacio para que no se asustara, y le dijimos, le traemos un mensaje de parte de Dios. Él, paciente se recostó para estar más cómodo. Sor Martha Laura le leyó el mensaje, muy suavemente y él escuchó muy atento. Cuando terminó de leer, el paciente empezó a llorar muy emocionado nos decía, “No puedo creer que Dios me Ame tanto a mi” y repetía “no puedo creerlo”, y no dejaba de llorar.
Cuando ya pudo hablar nos dijo que cuando entramos por la puerta, en ese momento él se iba a tirar por la ventana, y seguía repitiendo que “no podía creer que Dios lo amara tanto, y mencionó que si no hubiéramos llegado en ese preciso momento, él se hubiera arrojado por la ventana.
Posteriormente estuvimos platicando un buen rato con él y cuando ya nos despedíamos nos dijo, que ahora sabía que Dios lo amaba mucho y que nunca iba a intentar hacer esto de nuevo.
Estuvimos visitándolo todos los días hasta su egreso hospitalario y pudimos observar que realmente Dios tocó su corazón, porque lo invitamos a que fuera a buscar un grupo de apoyo y de oración, para que continuara conociendo a Dios.
Estas aquí: Inicio > Testimonios > Testimonios Hospital Alta Especialidad